Por
qué la palmera símbolo de la JUSTICIA RESTAURATIVA
y símbolo de nuestro equipo
Desde épocas ancestrales, el simbolismo inspirado
en el mundo vegetal hace parte del acerbo cultural del mundo.
Palmeras en los jardines se conocieron desde tiempos remotos
como el Helenismo, pasaron por el Renacimiento y las revoluciones
llegando hasta hoy cuando su imagen es cada vez más
popular. La palmera siempre ha estado unida a diferentes
naturalezas edénicas. De ahí, la asociación
entre palmera y paraíso, oasis, sueño, anhelo,
calidez y ofrecimiento de una tierra prometida en la que
se puede vivir ese algo parecido a la felicidad. Así,
el perfil de un árbol recto, simple, esbelto, extraño
y exótico, es cada vez más afectivo para las
diferentes culturas.
La palmera fue símbolo de la justicia desde los inicios
de la iconografía. El Jardín Simbólico,
un tratado de carácter místico escrito en
griego y perteneciente al imperio de Bizancio, representó
la virtud de la justicia mediante una palmera. Es de anotar
que, la rica civilización bizantina formó
el puente esencial entre oriente y occidente. De ahí
que el simbolismo de la palmera, coincida tanto en oriente
como en occidente, al mismo tiempo cuando sus diversas variedades
se hallan presentes en varios pisos térmicos del
mudo. Es por ello emblema de muchos paises y numerosas ciudades.
La justicia como virtud o valor cultural, tal como la palma
es simple, sin presunciones: no posee ramificaciones adicionales.
Al estar por encima de las cosas terrenales, se eleva en
forma recta- hacia arriba sin complejos- personificando
la libertad y tomando gran altura. Mediante su tronco siempre
erecto parece buscar el cielo, imagen de un logro infinito.
Un único brote de ramas termina por coronarla y desde
allí proyecta al suelo sus frutos- semillas, racimos
que tardan en reventar y nacer, como tardan los premios
de la justicia en llegar. La palmera cuando pierde sus ramas,
pierde su perfección y luego muere. Muchas de sus
especies resultan espinosas, como la justicia cuando aplica
correctivos y exige responsabilidades.
La palmera símbolo de símbolos,
es la imagen de la fe, la palabra y la acción, tal
como la Justicia Restaurativa. Representa la victoria, el
triunfo, la paz duradera y la inmortalidad de la esperanza.
Además nace en los suelos más adversos y rebrota
aún de las cenizas como el ave fénix. La Justicia
Restaurativa nace del dolor, del conflicto, de la verdad
y el perdón construidos con el otro, del encuentro
dialogante, de la fe puesta en el otro y de la esperanza
de la transformación. No en vano, palmera en griego
se escribe igual a fénix: ave de la vida y el perdón.
Ave de la memoria sanada. No en vano también Colombia
tiene como árbol nacional la Palma de Cera o del
Quindío.
Por último, así como todos podemos tener
acceso a los frutos redondos y fuertes de la palmera, también
tenemos derecho a la paz duradera fruto de la Justicia Restaurativa.
Este icono se asocia simbólicamente con la Bandera
Internacional de la Paz, (aceptada por una multivariada
gama de culturas) cuyo lema reza: UNIDAD EN LA DIVERSIDAD.
Conformada por tres esferas emblemas del pasado presente
y futuro, encerradas en un círculo, representan al
mismo tiempo cooperación. Este emblema no encarna
ninguna ideología, credo o religión, lo mismo
que la JR, cuyo carácter laico la hace democrática
porque defiende la libertad, la convivencia, la justicia,
el valor del diálogo y la participación en
la creación de un espacio público común
a todos.