La Justicia Restaurativa versa sobre la paz, no sobre el delito y el modo de educar de la forma menos punitiva y decente posible. No es una respuesta al delito, es una filosofía integral. Braithwaite.

Por lo anterior, la JR se mueve en la esfera de la Promoción que engloba, pero supera, otras dimensiones de la misma JR de menor alcance, más puntuales pero no menos importantes, como son, al igual que en la medicina, la prevención, la curación y la rehabilitación.

La J R como filosofía de vida, como respuesta al problema de vivir en paz, como actitud humana y como sistema de proposiciones, en tanto saber como conocimiento especulativo, crítico, teórico y a la vez práctico, formado en el curso de su propia historia, no excluye de las ideas y normas las estrategias y metodologías que le permiten acercarse al conocimiento de las personas, los principios y los hechos con sus multicausalidades.

El grupo de investigación de la UPB, ha llegado a la conclusión de que la Justicia Restaurativa así vista, no se reduce al simple encuentro restaurativo entre la víctima, el victimario y la comunidad, hecho que corresponde a la dimensión curativa y a veces rehabilitativa, que persigue un resultado de perdón. Se define en términos de proceso dialógico, de construcción participativa en la transformación más profunda de las relaciones no violentas en la sociedad. Relaciones de confianza que buscan estar mediadas por un sentido de la justicia comunitario como responsabilidad con el otro y lo otro; por un sentido de la verdad construida con el otro, y por un derecho a la inclusión, a la restauración, a la sanación de las heridas, tanto personales como las de la memoria colectiva. Relaciones que en definitiva abren espacios para la participación ciudadana en la restitución de los lazos sociales y el benéfico control social. Es una escuela de formación ciudadana.

Como modelo, la JR es ecléctica: su fundamento es la dignidad humana, su principio es la verdad y las relaciones comunicativas; su propósito la cultura de la paz. Los valores son la responsabilidad, el diálogo. Como cultura es diversidad, y formación. Por lo tanto educa: previniendo las conductas violentas y los hechos delictivos y al mismo tiempo cambiando las mentalidades punitivas, los conceptos de víctima pasiva y sin lenguaje, y el de ofensor sin redención. Enseña además, la bondad del diálogo, del acuerdo y del valor de la palabra empeñada. Asume el perdón como la consecuencia del restablecimiento de las relaciones de confianza. Como un asunto comunicativo, por un lado, enfrenta los problemas conflictivos del rompimiento de las relaciones sociales haciendo uso de diversas metodologías de encuentro comunicativo de carácter restaurativo. Por otro, asume el reto de la Promoción de la JR como transferencia de cultura.



| Grupo de Investigación JUSTICIA RESTAURATIVA | Universidad Pontificia Bolivariana | Medellín - Colombia | 2007 | Contáctenos |